Gaspar Ros Berruezo, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Murcia, destaca el papel de dos hormonas fundamentales en el organismo de la mujer. “La actuación de los estrógenos y la progesterona marcarán los cambios hormonales que experimente la mujer. De ellos, dependerán tanto el ciclo menstrual y el embarazo como la menopausia”, señala.
El embarazo, un proceso natural en la vida de la mujer, en ocasiones, puede dar lugar también a sintomatología, como por ejemplo cansancio, varices, hinchazón o hemorroides. De hecho, hasta un 40% de las embarazadas padecen hemorroides en alguna fase de la gestación, sobre todo, en el tercer trimestre. Ros subraya que durante este tiempo se deben extremar los cuidados en la dieta. La menopausia llega, por término medio, entre los 45 y 53 años, y en el 85% de los casos la mujer sufre algunos síntomas asociados. Entre los más comunes, se encuentran los sofocos, las alteraciones del sueño o la irritabilidad. “Es recomendable aumentar el aporte de alimentos de origen vegetal debido a su contenido en fitoestrógenos, que ayudarán a controlar los síntomas”, apunta este especialista.