El tabaco es el principal factor de riesgo evitable contra el cáncer y la causa directa del cáncer de pulmón –primera causa de muerte por cáncer en hombres y mujeres- y del cáncer oral, un tumor que representa el 4% de todos los cánceres y afecta a entre seis y 13 hombres y entre una y dos mujeres cada 100.000 habitantes.
Aunque tendemos a pensar que el tabaco sólo provoca cáncer de pulmón, lo cierto es que la asociación entre tabaco y alcohol –no olvidemos que muchas veces el cigarrillo acompaña a la copa– es letal para nuestra salud oral y está en el origen de prácticamente el 90% de los tumores de boca, la patología más grave que puede afectar a nuestra salud bucodental”.
El efecto del tabaco empieza por aspectos meramente estéticos, hasta provocar el envejecimiento prematuro de la boca y sus tejidos: amarillea los dientes, dificulta el riego de las encías y las oscurece, favorece la enfermedad de las encías, provoca halitosis, favorece la aparición de la caries… Y, finalmente, la consecuencia más grave: puede producir cáncer de boca.
Síntomas del cáncer oral
El cáncer oral es difícil de diagnosticar porque, a diferencia de otros tumores, no estamos familiarizados con los síntomas:
- Una llaga en los labios, en las encías o dentro de la boca que sangra con facilidad y no cicatriza.
- Un engrosamiento o bulto en la mejilla que podemos percibir con la lengua.
- Pérdida de sensibilidad o adormecimiento en alguna parte de la boca.
- Manchas blancas o rojas en las encías, la lengua o dentro de la boca.
- Dificultad para masticar o deglutir los alimentos.
- Dolor, sin explicación alguna, en la boca o sensación de atoramiento en la garganta.
- Hinchazón muy fuerte de la mandíbula, provocando que prótesis o retenedores de ortodoncia no se ajusten adecuadamente. Cambios en la voz.
En caso de detectar alguno de estos signos hay que acudir al especialista porque, detectado a tiempo, el tumor es tratable con cirugía y tiene un pronóstico bueno