Esta exposición es una interesante selección de minucias pertenecientes básicamente a dos de los campos más importantes desde el punto de vista de la publicidad en el mundo sanitario. Uno es el colectivo formado por médicos y farmacéuticos, que han de prescribir y dispensar medicamentos, y el otro el de los pacientes, que deben consumirlos. Si hiciéramos una clasificación según su utilidad, unos serían los relacionados con la escritura, y los otros los que pueden proporcionar algún tipo de confort y hasta el entretenimiento o el juego.
De entre los primeros destacan un grupo de cortapapeles y abrecartas, de cortaplumas, de utensilios para escribir y contenerlos, pisapapeles, etc., y de los segundos, todo tipo de artículos de fumador, espejuelos de bolsillo, calzadores, kits de coser, rompecabezas, etc. Todos llevan la referencia concreta del medicamento o del laboratorio preparador.
La muestra se circunscribe a los ítems más antiguos o más ilustrativos de lo que hoy se denomina "marketing", actividad en la que fueron grandes innovadores dos farmacéuticos barceloneses de principios del siglo XX: Andreu y Domènech, preparador de la conocida Fosfo-Glico-Kola, como se puede comprobar en los espacios que se les ha dedicado en las vitrinas del COFT.
Esta exposición, cuyos elementos han sido cedidos al COFT por la Fundación Concordia Farmacéutica, está abierta a todo el que la quiera visitar en la sede del propio colegio en Tarragona (Calle Enric d’Ossó, 1) hasta el 30 de noviembre de 2014. FV
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